El líder socialista asegura en el Comité de las Regiones que la cohesión territorial “es una política económica inteligente” y que “genere un progreso social sostenible”.
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, defendió hoy en Bruselas la necesidad de un Fondo Social Europeo “fuerte e independiente” y que “genere un progreso social sostenible”.
Lo hizo durante su intervención en la 8ª reunión de la Comisión de Política Social, Educación, Empleo, Investigación y Cultura del Comité de las Regiones donde, como ponente, sostuvo que el Fondo Social Europeo “es una herramienta esencial, donde la solidaridad europea se hace realidad porque permite actuar donde más se necesita: en el empleo, en la formación, en la inclusión, en la igualdad de oportunidades y en el impulso de la igualdad de género, la garantía infantil y la garantía juvenil”.
Y lo hace, dijo, “con un enfoque que conecta Europa con lo local. Su impacto ha sido especialmente relevante en territorios con mayores dificultades, contribuyendo a fijar población, mejorar la empleabilidad y generar oportunidades reales. Un territorio cohesionado retiene talento, genera actividad, atrae inversión y construye estabilidad”.
Martínez defendió que “la cohesión territorial es una política económica inteligente” y reclamó entender que “la cohesión territorial es clave para la competitividad.
La cohesión no es contraria a la competitividad; es su condición necesaria”.
Porque “si queremos una Europa social real, nuestras políticas económicas y sociales deben ir de la mano. Por eso, proponemos un presupuesto más ambicioso -110.000 millones de euros- en línea con la última posición de la comisión de presupuestos del Parlamento Europeo reflejando el creciente consenso entre las instituciones de que una Europa social creíble requiere una ambición financiera acorde”.
El líder socialista afirmó que el valor del Fondo Social Europeo “también está en su gobernanza, porque reconoce el papel de las regiones, diputaciones y ayuntamientos, administraciones que conocen la realidad de primera mano. La fortaleza del Fondo Social reside en su capacidad de conectar todos los niveles de gobernanza con los interlocutores sociales y la sociedad civil”.
Asimismo, señaló que “el futuro del Fondo Social debe seguir siendo ambicioso, bien financiado y firmemente anclado en su misión social, una misión que está en su esencia desde 1957 y que debemos seguir impulsando juntos construyendo una Europa que no se entienda solo desde Bruselas, sino desde cada territorio”.
Martínez precisó en su intervención que “si algo define Europa, es precisamente su capacidad de construir desde la diversidad, desde los grandes acuerdos. Una diversidad que no es abstracta, que tiene nombre, rostro y territorio. Una diversidad que se expresa en nuestras regiones, en nuestras ciudades intermedias, en nuestros pueblos; en lugares como Soria o El Bierzo”.
“Vivimos en una etapa de incertidumbre global marcada por tensiones geopolíticas, conflictos, la transición climática y la transición digital. Pero estos procesos no impactan igual en todos los lugares.
No afectan igual a una gran área metropolitana que a una provincia en riesgo demográfico. No afectan igual a un territorio bien conectado que a otro con déficits estructurales. No afectan igual a quienes tienen oportunidades que a quienes ven limitado su futuro. Y aquí está la clave: Europa se juega su futuro en cómo gestiona esas diferencias”, afirmó el dirigente socialista.
“Porque no hay igualdad si el código postal determina las oportunidades, si el lugar donde naces condiciona tu futuro o si vivir en el medio rural implica menos derechos. Europa no será más fuerte por concentrar oportunidades, sino por distribuirlas.
No será más justa por crecer, sino por crecer de forma equilibrada.
Y no será plenamente Europa si olvida sus territorios en lugar de reconocerlos como la base de su futuro”, concluyó el líder socialista.
Bruselas, 24 de abril de 2026
