El PSOE afirma que la legislación de CyL no es suficiente para garantizar el derecho de las personas a morir “como personas libres, con serenidad, dignamente” y defiende que la aprobación de un marco regulatorio para proteger la elección de los pacientes al final de su vida es una obligación moral
El PSOE defendió una vez más en las CCyL la aprobación de un marco regulatorio que proteja la elección de los pacientes al final de su vida y garantice el ejercicio responsable y seguro de los profesionales cuando les atienden y acusó al PP de pretender esconderse “detrás de la palabrería y la hipocresía “
“Sin Ley de derechos y garantías de las personas al final de su vida, la Junta practica el despotismo ilustrado: Todo para el paciente, pero sin el paciente“, señaló.
El Grupo Parlamentario Socialista votó hoy en el Pleno de las CCyL a favor de la toma en consideración de la Proposición de Ley de Derechos y Garantías de las Personas al Final de la Vida. PP y Vox con sus votos en contra han impedido por tercera vez que ue la Proposición de Ley pueda debatirse y votarse en el parlamento autonómico.
“Hay que debatir y aprobar el mejor marco legislativo para garantizar un entorno humanizado de cuidados paliativos. Es nuestra obligación moral”, defendió el portavoz socialista de Sanidad, Jesús Puente.
En su intervención a favor de la toma en consideración de la Proposición de Ley de Derechos y Garantías de la Personas al Final de la Vida, Puente expuso que la obligación de las Cortes es aprobar leyes que atiendan las necesidades de los ciudadanos y, resaltó, “morir con dignidad es una de ellas”.
En esta línea defendió que “las personas que quieran morir como personas libres, con serenidad, dignamente, deben poder hacerlo” y aseguró que la legislación vigente en Castilla y León no es suficiente porque no ampara ni a los ciudadanos que se encuentran en este trance ni a los profesionales que quieren garantizar buenos cuidados
Asimismo, acusó al PP de pretender esconderse detrás de la palabrería y la hipocresía porque “sin Ley de derechos y garantías de las personas al final de su vida, la Junta practica el despotismo ilustrado: Todo para el paciente, pero sin el paciente. “
Valladolid, 10 de septiembre de 2025
